“La formación de la Lista Multicolor la veo como reflejo del hartazgo hecho acción”

Mié 4 Sep 2013
Entrevista a Paco Rabini, delegado de Clarín

Rabini, candidato del Frente Unidad para Luchar, pasa revista a las paritarias y explica por qué la Multicolor agrupa al activismo del gremio.

—¿Qué balance hacés de la lucha paritaria de este año?

—A la lucha paritaria la veo toda positiva. Quedaron temas pendientes, pero creo que hicimos lo mejor que pudimos con las armas con las que contábamos. La tarea es, ahora, aumentar ese arsenal para que en la próxima paritaria tengamos herramientas más potentes y acrecentemos las conquistas. De lo que hablo principalmente es de involucrar a más compañeros en esta lucha. Que es su lucha. Pocas causas afectan tan directamente al trabajador como sus propias paritarias. Pero hay que perder los miedos y recuperar un ejercicio gremial casi olvidado. Eso es lo que en última instancia nos hará fuertes. Que todos los laburantes participen.

Pero venimos de más de 30 años sin paritarias y tenemos que ser pacientes. Y no sólo con el tema de la participación, sino también con el ritmo con el que alcanzamos nuevos logros. No podemos pretender desandar décadas de precarización en una sola paritaria o dos. Nos llevará unos años poner al gremio de pie y poder enorgullecernos de que en ninguna redacción, estudio de TV o de radio se paguen salarios miserables. Creo que vamos por el buen camino.

—¿Cuáles son los temas pendientes?

—Pondría lo de lograr unificar la paritaria con las radios, el poder mejorar radicalmente la ecuación de los colaboradores y lograr imponer pisos que le permitan a un trabajador mantener a su familia sin tener que recurrir a dos o tres trabajos o changas.

La perspectiva del gremio se juega en la próxima elección. Sin entrar en detalles sobre el accionar de la dirigencia de la UTPBA en las décadas que lleva al frente del sindicato, creo que es clave la alternancia en el poder. Y cuando uno se preocupa demasiado por perpetuarse, empieza a olvidar la razón por la cual llegó a ese lugar.

—¿Cómo fue la experiencia de los trabajadores de Clarín?

—La experiencia interna dentro de Clarín/Agea no fue sencilla. Somos una Comisión Interna joven, que cuando arrancó la paritaria de este año no llevaba ni cinco meses de trabajo. Acá hacía más de 12 años que no había CI. Y la última duró apenas 2 meses antes de ser todos despedidos. Así que es complejo poder articular un andamiaje para sostener una paritaria en un lugar con más de 2.000 trabajadores de prensa sin experiencia gremial alguna. Hubo que ingeniárselas. A veces los tiempos de la paritaria exigieron respuestas inmediatas que eran logísticamente imposibles en ese contexto. Hubo que tensar las cuerdas todo lo posible, entre jóvenes anarquistas y jefes conservadores. Pero  aprendimos mucho todos. Estoy convencido de que, tras este éxito, en la próxima paritaria sumaremos a muchos compañeros, que poco a poco van perdiendo el miedo, y así podremos dar un respaldo aun mayor al proceso paritario.

—¿Cómo ves la conformación de la Lista Multicolor?

—La formación de la Lista Multicolor la veo como reflejo del hartazgo. Más aún, del hartazgo hecho acción. Creo que durante muchos años los trabajadores de prensa nos preguntamos dónde estaba nuestro gremio. Nos tuvimos que acostumbrar a la lucha desigual del individuo contra la empresa. Y nos doblegaron y nos usaron y nos indignamos. Pero cada acción tiene su reacción. En un punto nos cansamos de quejarnos y nos pusimos a trabajar por nosotros mismos. Así creamos Comisiones Internas en muchísimos medios que no las tenían. Y en ese trabajo fuimos auxiliados no por la UTPBA, sino por los compañeros de otras CI. Que hoy el 98% de los delegados de los medios sea opositor a la conducción de la UTPBA habla del abandono en el que nos dejaron. También habla de las maniobras y falta de toda ética de esta conducción para perpetuarse, aun sabiéndose no representativa.

—¿Se abre una perspectiva de recuperación del sindicato?

—Es un tema ambiguo. Las ganas y las expectativas son enormes, pero sabemos que nos toca jugar un partido arreglado. La Celeste y Blanca maneja un aparato fraudulento que no permite muchas esperanzas. Y como era de esperar, no parece que el Ministerio de Trabajo vaya a intervenir para dar una mínima garantía de transparencia al proceso electoral. Da vergüenza lo que hizo la conducción de la UTPBA en Atlanta hace 3 años y lo que hicieron en El Palomar esta vez. Si vos tuvieses la conciencia tranquila, te quedarías con la mayoría de la junta electoral y permitirías que la oposición ocupe la minoría. Así todos podríamos fiscalizar la elección. Pero bueno, ¿qué le vamos a pedir a una dirigencia que no es capaz de entregar los padrones de los afiliados? ¿Qué es lo que necesitan esconder? ¿Quién asegura reglas claras en la elección, un mínimo sentido de justicia? ¿Ellos mismos? Es una vergüenza. Pero será cuestión de ser pacientes. Como siempre, si de algo podemos estar seguros, es de que los dinosaurios van a desaparecer.

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