7D: el destino de las cooperativas y las pequeñas patronales

Jue 1 Nov 2012

Las pequeñas patronales y las cooperativas de la prensa gráfica, virtuales y de papel, han tomado, también, una seguidilla de claras posiciones frente a la proximidad del 7D.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, al no tenerlas en cuenta, les impone la regulación de hecho por parte del Poder Ejecutivo y las somete a mendigar pauta oficial. Por eso, a mediados de 2011, el núcleo de estos medios (La Vaca, THC, Sudestada, Barcelona) llevó adelante la conformación de la Asociación de Revistas Culturales e Independientes (Arecia).

Según un censo de la Secretaría de Cultura de la Nación, la misma que organizó hace pocos días un recital en el edificio de la Unión Ferroviaria donde se planeó el asesinato de Mariano Ferreyra, son 241 las revistas que pertenecen al sector. El 52 por ciento tiene sus redacciones en Capital Federal, mientras que el 48 por ciento las tiene en el interior del país. En total, la tirada de todas las revistas asciende a los 350 mil ejemplares mensuales y alcanza a 1.500.000 lectores.

Por otro lado, según el censo propio de Arecia, son 139 las revistas. El 64 por ciento opera como monotributistas, el 15 por ciento como cooperativas, el 13 por ciento como asociaciones civiles y el resto se reparte entre sociedades anónimas, sociedades registradas limitadas y fundaciones. El 95 por ciento de las publicaciones se distribuyen en papel, mientras que el 5 por ciento sólo son digitales. Del total, el 77 por ciento se venden en los puestos de diarios y el 33 por ciento son de distribución gratuita.

Las publicaciones aportan mensualmente $1.700.000 pesos al sector de “la industria gráfica PYME regional”, según el procesamiento realizado por Arecia de la información aportada por el Estado, tomando como base la existencia de 241 revistas.

Un dato no menor es que “la presentación en sociedad de la Asociación de Revistas Culturales Independientes se hizo en el marco de MICA, la primera feria de negocios de la industria cultural argentina”, organizada por la Subsecretaria de Industrias Culturales de la Nación. “Es hora entonces, de que le demandemos al Estado políticas claras que protejan la producción independiente. Y que esto no dependa de la mayor o menor disposición para escuchar al sector que tenga un determinado funcionario, sino de una legislación que garantice reglas de juego democráticas. Es hora de una ley de aliento y protección integral de las industrias culturales”, dijo la actual presidente de Arecia, Claudia Acuña, en la primera intervención mediática de la asociación (Periódico MU 8/6/11).

Es un detalle no menor, también, que el núcleo de Arecia bloqueó, junto a los canillitas porteños, la salida del Centro de Distribución, “como forma de reclamar a la Asociación de Editores de Revistas que cumplan con lo prometido: otorgarles a los canillitas una suma que compense la pérdida del histórico porcentaje que ellos obtenían por su labor”. (MU 12/9/12)

Por último, cabe destacar que a la fecha de hoy, los miembros de Arecia militan por la sanción de la  Ley de Fomento para la Producción Autogestiva de Comunicación Social por Medios Gráficos y de Internet. Un proyecto redactado por los referentes de la asociación que busca obligar al Estado (y que el Estado obligue a los privados) a destinar pauta oficial y subsidios al cúmulo de revistas culturales argentinas. 

El cuadro de situación para los trabajadores de prensa tiende a girar hacia condiciones peores de las que conocemos. El país atraviesa una bancarrota histórica y tanto la Corpo como la Korpo, coyunturalmente enfrentadas, optan por el mismo camino: despedir y hambrear a las familias de los periodistas para dejar caer sobre sus espaldas la precarización del sector, y garantizar así la defensa mediática de intereses capitalistas, tan afines al gobierno como a Clarín. Por su parte, las revistas culturales e independientes caminan a paso firme rumbo a la desaparición. Y corren, además, el claro riesgo de vender su tinta al mejor postor para no esfumarse de los escaparates.

Teniendo en cuenta la heterogeneidad de corrientes ideológicas que confluyen en Arecia, y teniendo en cuenta las movilizaciones realizadas, llamamos a los compañeros de revistas culturales e independientes a desarrollar un amplio debate y votar un plan de acción que nos permitirá abonar el terreno y afrontar el 7D sin recortes salariales, sin despidos, sin persecución y con libertad sindical y de expresión.

Etiquetas: