Ante el 32° Encuentro de Mujeres en Chaco

Dom 17 Sep 2017

La Naranja de Prensa participará del 32° Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco, por tercera vez consecutiva impulsando la participación desde la Secretaría de Mujeres y Géneros del SiPreBA, Atrana y FATPREN, invitando a todas las trabajadoras del gremio organizadas en nuestros sindicatos y federeaciones. 

Durante estos dos años, también participamos de las tres movilizaciones por #NiunaMenos, en reclamo de respuestas concretas frente a la violencia contra las mujeres, que fue impulsado por varias colegas de nuestro gremio. También del histórico paro de mujeres, las movilizaciones del 8 de Marzo  día internacional de la mujer trabajadora-, las movilizaciones del 25 de noviembre -día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer-, el reclamo por la libertad para Belén, entre otros. Desde La Naranja, explicamos que el Estado es responsable de la descomposición social que ataca a las mujeres, no sólo por un deficiente abordaje del problema, sino que a su vez representa a los sectores responsables de promover la violencia hacia las mujeres como una herramienta de regimentación social de las mayorías populares.

Al Encuentro llevaremos todos nuestros reclamos. En primer lugar, contra la enorme cantidad de despidos que estamos sufriendo en el gremio de prensa de todo el país, y en particular los de las mujeres que, además, somos las más precarizadas.  

El cumplimiento efectivo de los convenios de prensa escrita, radial y televisiva, así como también las problemáticas ausentes en dicha reglamentación para llevar un reclamo conjunto y encontrar una respuesta ante cada necesidad, como el abuso de poder, el acoso sexual y la violencia de género. A su vez, denunciaremos la diferenciación salarial y el acceso a cargos de mayor jerarquía y responsabilidad por parte de las mujeres, ya que en muchas empresas es notorio que existen serias dificultades para que esto suceda. Otro de nuestros derechos vulnerados es la ausencia de jardines materno-paternales ya que los acuerdos paritarios firmados a espaldas de los trabajadores y trabajadoras han fijado un plus por “guardería” muy por debajo del valor actual de una de “primera calidad”, a diferencia de lo que exige la ley. Las licencias por maternidad y paternidad son otra necesidad de nuestro gremio: nuestro país tiene las licencias más cortas de Latinoamérica, y las que corresponden a los padres son irrisorias, de sólo dos días. También denunciamos que muchos trabajadores y trabajadoras son señalados o discriminados por su elección sexual. Reclamamos que este colectivo sea respetado y contemplado, y que tenga un espacio en los medios de comunicación.

La censura es otra de las realidades que enfrentamos a la hora de investigar, escribir y publicar sobre la temática de género en nuestros lugares de trabajo. En la mayoría de los casos dichos temas son abordados desde una perspectiva simplificadora y hasta burda, que refuerzan estereotipos estigmatizantes sobre las mujeres y el colectivo LGBTI. Los “crímenes pasionales”, las “provocaciones” de las víctimas y la cosificación de la mujer son moneda corriente en la mayoría de los medios de comunicación de nuestro país. La respuesta superadora debe venir del lado de las y los trabajadores.

Reivindicamos a su vez la labor realizada por el bloque parlamentario del Frente de Izquierda, que ha denunciado la aprobación de un Código Civil que fue pactado con la Iglesia y las grandes patronales. Junto a la campaña nacional por el derecho al aborto, acompañamos las audiencias públicas realizadas en el Congreso, convocada por los diputados Pablo López, Néstor Pitrola y la diputada Soledad Sosa, que se expresaron por el aborto legal y contra la objeción de conciencia para impedirlo. 

Además, apoyamos los proyectos presentados por el bloque del FIT y consideramos que los mismos deben convertirse en un punto de referencia para las luchas de las mujeres trabajadoras en todo el país: extensión de las licencias por paternidad y maternidad, licencia por violencia de género, centros de asistencia para las mujeres víctimas de violencia, creación de un Consejo Autónomo votado por las mujeres, con cargos revocables y con independencia del Estado.

 

Por un movimiento independiente 

del Estado y de la Iglesia

 

El ENM se desarrollará en Chaco, una provincia convulsionada por la violencia y la opresión hacia las mujeres, donde la Iglesia bloquea la educación sexual, el acceso a los anticonceptivos y ha obturado todos los debates sobre el aborto legal, en una provincia donde cientos de mujeres mueren por abortos clandestinos cada año. La Iglesia actúa entrelazada con el poder del Estado. A principios de año, Capitanich declaró Resistencia “Ciudad de Fe”, por esto, las decisiones de la Comisión Organizadora del Encuentro fueron las de propiciar un encuentro con la “mesa interreligiosa” de la provincia dando lugar a una crisis y a una catarata de denuncias, lo mismo que la proscripción, como actividad preparatoria del ENM, del festival trans realizado en Resistencia.

El 14, 15 y 16, días antes de las elecciones de octubre, va a estar atravesado por una lucha política contra las expectativas en que nuestros derechos lleguen de la mano de las variantes ajustadoras de los candidatos patronales: Bullrich, Vidal, Cristina, Massa y Stolbizer.

Iremos al Encuentro Nacional a reclamar contra los despidos, el trabajo precario, por el aborto legal, seguro y gratuito, por el laicismo en la educación y contra todos los pactos con la Iglesia Católica. También llevaremos el reclamo por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Vamos juntas al Encuentro Nacional a impulsar la organización independiente de las mujeres y la construcción de una alternativa política de los trabajadores y trabajadoras de la mano del Frente de Izquierda.