Boletín Enero 2012

Los siguientes artículos corresponden a la edición impresa del Boletín de Enero 2010 de La Naranja de Prensa.

Por $1.300 de suma fija a cuenta y 35% de aumento

En la última reunión realizada en el Ministerio de Trabajo añadimos a nuestro pliego de reclamos la solicitud de $1.300 de cifra fija para todos los trabajadores de diarios a cobrar a medida que los respectivos convenios de empresa se vayan venciendo (los primeros ya cayeron el 31 de diciembre) y hasta que se alcance un acuerdo salarial para el 2012.La respuesta de la cámara patronal (AEDBA) fue casi una provocación: se levantó de la mesa de negociaciones y dijo que no iba a firmar un acta donde se planteara que aceptaba discutir el tema salarial y los restantes puntos del temario por los que venimos batallando desde hace seis meses. Además, con la excusa de que cambiaron las autoridades de la cámara y que “yo mis vacaciones no las voy a cortar”, según se despachó el presidente de AEDBA, pidieron realizar la próxima reunión dentro de un mes. Recién firmaron el acta planteada por el Ministerio cuando quedó reducida al “compromiso” patronal de que en la próxima reunión iban a definir los temas a negociar. ¡¡¡Esto después de seis meses de dar vueltas y vueltas con chicanas y provocaciones para no responder a prácticamente ninguno de los puntos que presentamos!!! Pero, además, el Ministerio añadió la concesión de que la patronal pueda incorporar nuevos temas al temario que estamos negociando. Es una puerta para que a la próxima reunión (que finalmente se va a realizar el 9 de enero) sumen temas provocativos para “embarrar la cancha”, como el pedido de que aumente el horario de trabajo de seis a ocho horas o que se derogue la indemnización especial, como plantearon al iniciarse las negociaciones. La realidad es que paritaria se encuentra totalmente paralizada por seis meses consecutivos de negativas a negociar básicos de convenio, aumentos de salarios y condiciones de trabajo. Es decir a negociar cualquiera de los temas que se tratan en una paritaria.

Después de veinte años, el gremio de prensa conquistó la convocatoria a un plenario de delegados para discutir medidas de acción en defensa de los salarios. El llamado fue promovido por los delegados paritarios, con mandato de las asambleas de las empresas periodísticas, en lo que se convirtió en una segunda conquista histórica de la lucha del gremio en esta etapa. La primera había sido la propia convocatoria a paritarias en la rama diarios, una instancia ausente en los últimos 35 años.

¿Qué esconde la pelea entre Cristina y Moyano?

Nuestro planteo a los trabajadores

La demagogia verbal de Moyano no es novedad; en mayo de 2000, la ‘cáscara vacía’ con la que calificó en Huracán al PJ, ya había sido señalada por él mismo, incluso con más fuerza, como “un agotamiento del peronismo”. Moyano, sin embargo, no denunció el tarifazo, que es el eje del ‘ajuste’ del viejo-nuevo gobierno, ni los impuestazos de Scioli, Macri o Binner, quizá porque sus empresas de recolección de basura dependen de los ingresos de los distritos en que operan.

El Gobierno lanzó hace poco una campaña por la renuncia voluntaria a los subsidios  en las tarifas de servicios públicos. Mediante el recurso de personajes conocidos que hacen pública su “renuncia” como un acto solidario, alegando que “no los necesitan”, se pretende inducir a la población a que imite el ejemplo. La propia Cristina Fernández encabezó la campaña, sin mencionar por cuál de sus decenas de propiedades habría que empezar a retirarle el subsidio.

José Sbatella, titular de la Unidad de Investigaciones Financieras (UFI), ha sido el portavoz del gobierno en la defensa de la ley (anti)terrorista aprobada a propuesta del oficialismo. Ese hombre, a quien le pasan elefantes entre las piernas cuando de investigar operaciones de lavado de dinero se trata, ha dicho que la nueva ley puede incluir a los medios si incluyen noticias “que aterroricen a la población”.

Algo más de cuarenta compañeros tomaron parte del taller de periodismo de investigación organizado por La Naranja de Prensa.

El periodista  Alejandro  Guerrero, a cargo del dictado de la primera clase, situó las coordenadas en las que se desenvuelven las posibilidades de investigación para un periodista, bajo el régimen del monopolio capitalista, estatal y privado, de los medios de comunicación. Pese a que describió el rol de ocultamiento que cumplen los medios, función de su pertenencia a una clase minoritaria  y explotadora que necesita ocultarse, primero que nada, a sí misma, Guerrero se encargó de desalentar lecturas escépticas o derrotistas sobre las posibilidades de ejercer nuestra tarea: “El conglomerado mediático no es ni homogéneo ni compacto y está tan plagado de contradicciones como la sociedad capitalista de la que es parte, con su régimen de competencia y sus disputas de facciones entre empresarios rivales. En los medios esta situación se traduce en grietas, intersticios o brechas por las cuales podemos, valiéndonos de determinadas herramientas y en función, además, de una cierta correlación de fuerzas con la patronal, abrirnos paso para encontrar o develar lo que el poder quiere ocultar”.

El matrimonio de los K con Héctor Magnetto -CEO de Clarín- duró cinco años, entre 2003 y 2008. Fue un quinquenio fructífero, durante el cual se aprobó, por ejemplo, la fusión de Multicanal con Cablevisión, que transformó a Clarín en operador monopólico de la televisión por cable.

Hace unas semanas se realizó una asamblea en Infonews, del grupo Szpolski, con una importante participación de los compañeros, donde fue repudiada y rechazada una maniobra patronal de forzar el paso de los compañeros al convenio del SAT.

Como parte de esa maniobra, la empresa firmó un acuerdo con el SAT llevando el básico a $4.500, retroactivo a noviembre, que no aplica a los compañeros encuadrados en Prensa.

Desde hace unos meses los trabajadores del canal vienen organizandose por sus derechos gremiales y laborales que son desconocidos sistematicamente por la empresa. En este contexto, la patronal despidió a un motociclista de la redacción, por el que se venia pidiendo la regularización de su situación laboral y su encuadramiento según el Convenio de Prensa Televisada 124/75.
Los trabajadores respondieron con un paro de actividades y la patronal tuvo que retroceder en el despido.