Tercer Dossier 7D Nov-2012

La muy publicitada “ley de medios” se reduce, en lo esencial, a una re-distribución de los medios de comunicación entre grupos económicos capitalistas: los Vila-Manzano, Electroingeniería, Cristóbal López y las empresas telefónicas, que pretenden quedarse con los despojos del grupo Clarín y sus satélites. Se juegan porciones del mercado, rentabilidades, derechos adquiridos y la penetración del capital extranjero. Banderas como la “libertad de prensa” o la “democratización de la palabra” son usadas para disimular la pelea capitalista.

El viernes 2 de noviembre la comisión interna de los trabajadores de prensa de Canal 13/TN se reunió con el presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Martín Sabbatella.

Más de 500 trabajadores de prensa hicieron cola durante casi todo el día en la mesa de votación para elegir a la Comisión Interna en Clarín, luego de 12 años de prepotencia, persecución amedrentamiento, sanciones y despidos de la patronal negrera de Magnetto, que impidió durante ese largo período de tiempo que hubiera representación gremial en el diario.

La alegría de los compañeros era –y es- enorme. “Fue como si de un día para el otro comenzáramos a vivir una primavera democrática luego de años de dictadura”, graficó un periodista del diario.

Más que nunca: asambleas para discutir una posición de los trabajadores

El "plan" de Sabbatella

Martin Sabbatella, titular de la AFSCA, brindó una extensa conferencia de prensa para explicar el proceso de adecuación al cual deberán ajustarse los grupos empresarios de medios que, actualmente, se excedan en la cantidad de licencias permitidas por la Ley luego del 7D.

La defensa de la libertad de expresión como el derecho del pueblo a acceder a una información veraz y objetiva, y como la necesidad de garantizar mecanismos de control social en la gestión de esa información, para asegurar el cumplimiento de esos criterios en materia de contenidos. También la defensa de las reivindicaciones laborales, derechos y conquistas de los trabajadores de los medios afectados. Y la preservación de las condiciones materiales para que los trabajadores sean un actor gravitante en el desenlace o en el proceso de crisis que se abra.