Con un parazo los trabajadores de La Nación hicieron retroceder a la patronal

Mar 12 Jun 2012

En el día de ayer los trabajadores gráficos de La Nación pararon la planta ante la llegada de 30 telegramas con suspensiones. Por esta razón, la edición impresa del diario La Nación no llego hoy a los kioscos.

El conflicto arrancó cuando la patronal desconoció el acuerdo firmado en una de las ramas gráficas y se negó a replicarlo en la rama diarios del gremio gráfico. Esta cámara está dirigida por las mismas patronales que tuvimos que enfrentar en el gremio de prensa. Patronales como la del diario Clarín que aun desconoce el acuerdo paritario firmado y no recibe a los paritarios electos en asamblea por los trabajadores.

Mientras que la paritaria gráfica cerró arriba del 26% sobre los básicos, La Nación ofreció un 25% no remunerativo, a terminar de cobrarse el año próximo. Los trabajadores gráficos de La Nación exigen que sea un aumento del 30%, y en blanco, con todas las cargas sociales incluidas.

Para reforzar su reclamo los trabajadores votaron un quite de colaboración el fin de semana y la patronal para garantizar la salida del diario contrató a un grupo de trabajadores tercerizados – de agencia – que por impericia en el manejo dañaron las maquinas. Si bien se resolvieron los desperfectos, la patronal aprovechó este hecho para acusar a un delegado y otros 29 trabajadores de sabotaje. Además, al delegado se le inició una causa de desafuero para abrirle luego un proceso penal.

Ante esta provocación patronal, los trabajadores pararon la planta en un hecho histórico, al punto que la patronal menciona, en su sitio web, que en 142 años el diario nunca había dejado de salir. Como el diario no podía salir, la patronal intentó imprimirlo en otras imprentas, pero la solidaridad fue total. Los gráficos de Ámbito Financiero y de Perfil se negaron a hacerlo.

En la tarde de hoy, en una audiencia en el ministerio de Trabajo a la que se movilizaron trabajadores de gráficos y de prensa para solidarizarse y apoyar el reclamo, se dictó la conciliación obligatoria. La misma tendrá efecto por quince días hábiles, cancelando los telegramas que originaron el conflicto.

Ahora hay que prepararse por si la patronal quiere volver a la carga con estas provocaciones. Nuestro apoyo a los trabajadores gráficos de La Nación que hicieron recular a una de las patronales más negreras del país.

La Naranja de Prensa

Etiquetas: