Cristina, en defensa de la patota de los Olmos-Caló

Mié 30 Abr 2014
Más que nunca, abajo la persecución sindical en Crónica y BAE

La afirmación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de que “Crónica es un diario que defiende a los trabajadores” es una provocación contra todo el gremio de prensa.

Los dichos de CFK, formulados por cadena nacional en la inauguración de la fábrica SIAM, no solo son un respaldo a la línea editorial oficialista del matutino. Reflejan también el fuerte vínculo del gobierno nacional con la patronal patotera del grupo Olmos, testaferro del burócrata Antonio Caló (UOM), en momentos en que crece la solidaridad del gremio con la lucha de los trabajadores de prensa de Crónica y BAE contra la persecución gremial.

 La declaración presidencial se produce 24 horas después de una nueva movilización al Ministerio de Trabajo convocada por el Plenario Autoconvocado de Prensa por las paritarias, con delegados paritarios electos en asamblea y contra los ataques a la libertad sindical en Crónica y BAE. 

 La Presidenta quiere frenar la ola de solidaridad y los pronunciamientos en la Cámara de Diputados y en la Legislatura de la Ciudad en defensa de los trabajadores. 

 Mientras Cristina defiende a Crónica, esta patronal viola toda la normativa sindical, cambiando su razón social, mudando a una parte de los trabajadores a un nuevo edificio e impide el ingreso de los delegados elegidos democráticamente.

 Frente a la brutal degradación de los salarios, el gobierno nacional pretende que los trabajadores no se organicen contra el ajuste. De ahí la defensa realizada hoy del burócrata del Smata Pignarelli, que está dejando pasar los despidos y suspensiones en la industria automotriz sin abrir la boca. Por eso, el Gobierno pretende una Ley antimovilizaciones. 

 El salvavidas de la Presidenta al grupo Olmos es un llamado de atención para todo el gremio de prensa que intenta sacarse de encima la loza de 35 años de dominio de una burocracia podrida y entregada.

 El apoyo de CFK a Olmos va en sintonía con el recule del oficialismo en el control de las obras sociales. El Gobierno cierra filas con la burocracia sindical empresaria para imponer el ajuste a los trabajadores. 

Redoblemos la movilización contra la maniobra podrida del grupo Olmos-Caló.

Hoy más que nunca: ¡Viva la lucha contra la persecución sindical en Crónica y BAE!

 

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