El 13S nos movilizamos por la abolición del impuesto al salario

Mié 4 Sep 2013

Abolición del impuesto al salario
Restitución de las asignaciones familiares
Basta de precarización

Todos a la marcha
El 13 de septiembre
De Plaza de Mayo al Ministerio de Trabajo

Bajo el peso de la proliferación de movimientos de trabajadores contra el impuesto al salario y la derrota electoral del gobierno en las PASO, la presidenta Cristina Kirchner estableció nuevos pisos en la cuarta categoría del impuesto a las Ganancias –en rigor, un impuesto al salario.

El viernes 13 de septiembre se realizará una movilización desde la Plaza de Mayo hasta el Ministerio de Trabajo. Convocada por 300 delegados y activistas clasistas de decenas de lugares de trabajo de los más variados gremios, la marcha sostiene la consigna por la abolición del impuesto al salario, la restitución de las asignaciones familiares y el fin de la precarización laboral.

Esta será la segunda movilización convocada por los delegados clasistas y combativos que ya realizaron tres plenarios en el Sutna San Fernando. De la primera marcharon 5000 compañeros desde el Obelisco hasta Plaza de Mayo.

Para este 13S ya comprometieron su participación el Suteba La Plata, AGD-UBA, el Sitraic y el Suteba Tigre, entre otros sindicatos. El debate está atravesando al conjunto del movimiento obrero, como queda reflejado en la regional Villa Constitución de la UOM y la regional San Lorenzo de la CGT.

Los metalúrgicos de Aluar, los camioneros de Aesa y Cliba, la Federación Portuaria, son otros protagonistas de la lucha contra la confiscación. En todos los casos, las direcciones sindicales le dan la espalda a estas luchas y, justamente por eso, el movimiento toma impulso desde las bases. En el caso de las centrales sindicales que dirigen Moyano y Micheli, depusieron toda lucha desde el 20 de noviembre. Los dos burócratas prefirieron avalar las salidas truchas que proponen tanto el gobierno como la oposición patronal.

Volviendo al anuncio presidencial, establece un piso de 15.000 pesos brutos, lo que equivale a unos 12.400 pesos netos. Además, en nuestro gremio los colaboradores son monotributistas; es decir, la existencia de esta categoría fiscal encubre un fraude laboral. Pero los monotributistas no están contemplados en la decisión presidencial.

Luego, se trata de una resolución de la Afip hasta diciembre y no de una ley: es un piso transitorio (incluso se modificó sólo una de las tres patas que conforman el Mínimo no Imponible) y no la elevación en regla de ese mínimo, que sólo aumenta un 20% para los salarios mayores de 15 mil y hasta 25 mil pesos. La resolución, por otra parte, es a partir de septiembre y no es retroactiva. La eliminación del impuesto, por lo tanto, abarca sólo cuatro meses y termina a fin de año.

Estamos, entonces, ante una salida precaria, que deja en pie el principio de la confiscación impositiva del salario. Su futuro a partir de comienzos de 2014 es incierto y dependerá del conjunto de las finanzas del Estado, cuando la presidenta ya anunció la recarga de la deuda sobre el presupuesto público a partir del canje a los fondos buitre.

Por otro lado, los anuncios de impuestos compensatorios sobre los dividendos y cierto tipo de transacciones de empresas serán objeto de debate parlamentario y sujetos a maniobras de todo tipo.

Asimismo, el “cambio” en asignaciones familiares es irrisorio, ya que extiende su vigencia en 110 pesos por hijo para los salarios de hasta 15 mil pesos (o 30 mil por grupo familiar). Esto no tiene nada que ver con la asignación familiar por hijo de carácter universal y que contemple los gastos de un hijo hasta los 18 años.

La Naranja llama a fortalecer el reclamo por la abolición del impuesto al salario sobre todo salario convencionado, de carrera docente, estatal o judicial, tal como plantea el proyecto de ley que presentó el FIT durante la campaña de las PASO.

Si no se lo elimina, el impuesto a las Ganancias vuelve de la mano de la inflación cualquiera sea su actualización.

El salario no puede ser confiscado para financiar el rescate a los capitalistas -sean los usureros de la deuda externa, las petroleras (vía importación) o los concesionarios que vaciaron los ferrocarriles.

Sigue firme la bandera: abajo el impuesto al salario, asignaciones familiares para todos, basta de precarización laboral.

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