El paro del subte y los medios de comunicación

Mié 4 Sep 2013

“Así trabajan los hombres de Sobrero”, decía el título del video que llegó a las redacciones desde el mismísimo Ministerio de Interior y Transporte. Era el viernes 23 de agosto, justo el día en que ferroviarios y familiares de víctimas de Once y Castelar marchaban a Plaza de Mayo para exigir justicia y un mejor servicio. Pero tanto el ex kirchnerista y ahora destituyente Infobae y los pauta dependientes Infonews y Minutouno no tuvieron diferencias de criterio con el canal pro K C5N y el “Todo Negativo” TN  para reproducir hasta el hartazgo el ataque macartista y  antiobrero contra los compañeros de parte del Gobierno socio de los Roggio, los Romero y los Cirigliano en la destrucción y vaciamiento ferroviario.

En paralelo, se producía otra operación política y mediática contra trabajadores, esta vez los de subterráneos, en la que medios K y  no K empezaron la agitación contra los compañeros por la interrupción sorpresiva del servicio, atribuyendo la detención a una acción gremial, en línea con la posición del gobierno de Macri, que la voceaba por los altoparlantes. Las escenas de “linchamiento” de trabajadores fueron el resultado de una agitación sistemática, por parte del macrismo y de la empresa, contra los trabajadores, con la colaboración de los medios. Fue un paro de 24 horas el que puso límite a la ofensiva, que terminó con la firma de un acta donde la patronal y el gobierno porteño reconocieron los desperfectos de la Línea B y la ausencia de toda responsabilidad de los trabajadores en la interrupción.

Sin embargo, las empresas de comunicación, que publicaran en letras enormes “la culpa” de los trabajadores, ningunearon la noticia, dejándola relegada o directamente oculta. La Nación, por ejemplo lo mencionó en un apartado breve al costado de la información principal, que para ellos fue la firma de un acuerdo que levantara el paro.

No es un hecho aislado. En consonancia con la línea editorial que predomina en todos los medios privados de comunicación -sin importar el color político que tenga la patronal-, la noticia ante un conflicto de trabajadores que cortan un servicio o realizan un paro en reclamo por sus derechos no es el problema que puedan visibilizar los trabajadores sino el “caos de tránsito”. Contra esto, la Ley de Medios, nada.

Así, el periodismo crítico, honesto y valiente, que hemos visto aparecer como aporte a la causa por el asesinato de Mariano Ferreyra, o para revelar la represión salvaje en el Indoamericano, o para develar quién asesinó a Kosteki y Santillán, convive en un espacio marginal al costado de operaciones como estas, que son la norma. Operaciones avaladas por empresas periodísticas al servicio de su interés económico y en la búsqueda de congraciarse con los políticos pro patronales. Como Macri, que es PRO. Como Randazzo, que es K.

Los trabajadores de prensa estamos sujetos a estas operaciones comandadas en forma directa entre los funcionarios, las empresas y los directivos -cuando no los dueños- de los medios de comunicación.

Desde La Naranja de Prensa llamamos, por un lado, a reforzar la organización de los trabajadores en cada medio por sus reivindicaciones inmediatas y ampliándola al control y monitoreo de los contenidos del propio medio, en la perspectiva de recuperar nuestro sindicato para que esta tarea se irradie a todo el gremio. Por el otro, a que los trabajadores editen y desarrollen su prensa propia, independiente del Estado y las patronales.

Etiquetas: