La reincorporación de Pablo Viñas a AGR, una gran victoria contra Clarín

Sáb 11 Jun 2011

Luego de 7 años de movilizaciones y una firme batalla judicial, volvió a ingresar a Artes Gráficas Rioplatense (AGR) Pablo Viñas, congresal de la Naranja Grafica, militante del Partido Obrero y único representante gremial despedido al que Clarín negaba su ingreso en la fábrica.

Se reincorporó tras quedar firme la medida cautelar que ordena la reinstalación, luego de ser rechazado el Recurso Extraordinario presentado por los abogados del Grupo Clarín para que la Corte Suprema revisara la medida cautelar que beneficia al congresal gráfico.

Ha sido un triunfo de los trabajadores de AGR, que nunca cesaron en su solidaridad con Pablo y votaron masivamente por la Naranja en las sucesivas elecciones del sindicato. Esto, junto al apoyo recibido por Pablo y La Naranja gráfica en muchos talleres del gremio,  permitió que se renovaran sus fueros sindicales como congresal.

Este no fue un simple triunfo en la Justicia. Clarín se valió de todos los recursos que le ofreció el Poder Judicial para dilatar el regreso de Pablo a la fábrica, atentando contra la libertad sindical de los trabajadores de AGR.

Pablo Viñas fue excluido de los acuerdos de reincorporación firmados por 10 delegados de AGR (moyanistas), con Clarín y con el ministro Tomada. De esos 10 delegados, hoy la mitad ha llegado a arreglos personales de desvinculación y otros están negociando su retiro. Desde su reingreso y hasta el momento no han convocado a una sola asamblea en la fábrica.

Recordamos que Pablo fue despedido en el año 2004, junto a  119 trabajadores de AGR (incluida la comisión interna y dos congresales de la Lista Naranja) por una huelga en defensa del convenio colectivo. El conflicto fue derrotado luego de que la represión de la infantería enviada por el gobierno de Néstor Kirchner hiciera el trabajo sucio que habían comenzado Bonasso, Piumato y otros personeros K, que habían gestionado que los trabajadores levantaran la medida con garantías presidenciales de que no iba a haber despidos. 

Por eso este triunfo es también la victoria de la independencia política de los trabajadores respecto del Estado y de la patronal. Pablo no regresa para negociar su retirada por dinero, sino para luchar por la reorganización del taller sobre nuevas bases.

Viva la lucha de los trabajadores de AGR.

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