Macri (y los K) quieren liquidar el derecho a huelga en los medios

Mié 13 Abr 2011

El decreto lanzado por el jefe de Gobierno para sancionar con multas y arrestos a aquellos que bloqueen la salida de diarios es, a todas luces, un intento por terminar con el derecho a huelga con el que cuentan constitucionalmente los trabajadores de los medios, sean de prensa, gráficos o de televisión. El decreto firmado por Macri señala textualmente: “Quien intencionalmente impida, obstruya u obstaculice la producción, impresión, distribución o difusión de ideas, opiniones o informaciones a través de cualquier medio de prensa o de comunicación masiva, o por cualquier modo perturbe esta actividad, será sancionado con una multa de 5.000 pesos a 50.000 o con arresto de tres a diez días”. Esto puede ser aplicado a cualquier circunstancia gremial que incluya, por ejemplo, un paro de actividades por parte de los trabajadores en reclamo de aumento salarial. Por esta simple razón, el decreto viola el derecho de los trabajadores a la organización sindical  y su derecho a la huelga.

La decisión se ampara en el reciente bloqueo moyanista a la planta impresora de Clarín, el 27 de marzo, que suscitó una campaña de las patronales de medios opositoras a favor de la “libertad de expresión”. En ese momento, desde la Naranja de Prensa, advertimos que las patronales pretendían mediante esta campaña “abolir, de paso cañazo, todo el arsenal de medidas a las cuales podemos recurrir los trabajadores de prensa para hacer escuchar nuestra voz y reclamos, en las condiciones completamente desventajosas que nos impone el régimen de monopolio patronal de los medios y el sostén estatal y gubernamental que lo vehiculiza y hace posible”. El bloqueo por parte de los delegados moyanista en la planta impresora de Zepita sirvió no solo para desnaturalizar los reclamos obreros, sino también para desprestigiar sus métodos de lucha. Y ahora, cuando las patronales y el macrismo avanzan sobre los derechos de los trabajadores, el gobierno nacional y la CGT hacen mutis por el foro.

En realidad, el gobierno reculó en chancletas contra Clarín cuando votó en el Senado el repudio al bloqueo en Clarín y también “todo bloqueo” contra “cualquier medio”. Al kirchnerismo no se le escapa que el derecho a la protesta rige también en sus propios medios, ya sean estatales o ultrakirchnerista. El reciente “incidente” con un trabajador despedido de CN23, prendió las alarmas en el oficialismo, en momentos en que los programas oficialistas buscan posar de “luchadores” contra la derecha. Pero estas acciones tienen su antecedente mucho antes, se puede remontar al menos al 2009, con el brutal ataque contra los compañeros de la Asociación de Trabajadores de Radio Nacional (ATRANA) que sufrieron suspensiones y fueron sumariados por llevar adelante una medida de fuerza durante la campaña electoral. El gobierno se monta sobre la ofensiva de Clarín y Macri para llevar a fondo la regimentación completa de los trabajadores de prensa y de los medios en general que siempre anheló.

Desde la Naranja de Prensa repudiamos la intentona macrista para liquidar el derecho a huelga de los trabajadores de los medios de comunicación, y la complicidad del kirchnerismo en esta tarea. Llamamos al conjunto del gremio de prensa a defender sus legítimos derechos conquistados con décadas de lucha, al tiempo que denunciamos la completa inacción de la UTPBA frente a esta ofensiva anti-sindical. Los trabajadores de prensa debemos sacar conclusiones: la independencia frente al Estado, las patronales y la burocracia sindical es la única manera de defender nuestras conquistas y avanzar en la lucha por nuestras reivindicaciones.

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